Saturday, September 23, 2006


PIRÁMIDES DE KEOPS, KEFRÉN Y MECERINOS EN GIZEH

1 Comments:

Blogger clasesdearte said...

Para conocer mejor internamente una pirámide, recomiendo que lean primero lo que es una mastaba, ya que las pirámides son la evolución de éstas.

Son las tres pirámides más famosas en la necrópolis de Gizeh, junto a la antigua Menfis. O más conocidas como las de los faraones Keops, Kefrén y Micerinos (los verdaderos nombres egipcios son respectivamente Khufu, Khafra y Men-Kau-Ra).

Las pirámides son el modelo de tumba real típica del Antiguo Imperio (Dinastía IV), y siempre tienen la misma inclinación o pendiente; si algunas de ellas aparecen diferentes, es porque no fueron terminadas por completo.

Es un trabajo inmenso el que representa la construcción de una pirámide.

La de Micerinos presenta un revestimiento de grandes bloques de piedra dura, ya que solían enfoscarla con una especie de cubierta y luego la pintaban.

Los corredores que conducen a la cámara sepulcral son, en las pirámides, de una acabada perfección y a veces en forma de bóveda. Pero tanto las cámaras sepulcrales como los pasadizos que conducen a ellas, y los templos funerarios al pie de las pirámides, son de paredes lisas, sin molduras, adornos, ni pinturas, como corresponde al sepulcro del adoptado hijo o encarnación de Ra.

Las mastabas y las pirámides, los dos tipos de sepulcro de las primeras dinastías, tienen la misma cámara sepulcral, escondida en el interior del monumento. Al principio se pensó si la pirámide no sería una mastaba colosal, con las paredes más inclinadas y acabando en vértice.

La cámara funeraria está también, en las pirámides, enclavada en la roca viva, debajo del monumento y su acceso se halla tan disimulado como ha sido posible.

Hay una cámara falsa en el subsuelo y se llega a ella a través de un conducto directo.

La mayor de las tres es la de Keops, ocupa una superficie de 48.OOO metros cuadrados y se eleva hasta 146 metros de altura.

Algunos de los bloques de piedra empleados en la pirámide es de dimensiones descomunales. Las juntas son tan exactas que no hay manera de introducir la hoja de un cuchillo entre dos de estos colosales bloques de granito. La altura e inclinación de las pirámides revela un conocimiento del misterioso problema de la relacion entre el cuadrado y el círculo. Este problema, que apasionó a los antiguos, sólo puede resolverse por el conocimiento del número π (3,1416) que expresa la relación entre el radio de la circunferencia y su longitud.

El templo de la Esfinge no es más que una dependencia del sepulcro del faraón en su morada exterior accesible, a semejanza de la cámara superior de las mastabas. Todas las pirámides tienen este segundo elemento esencial del edificio; además del túmulus con su cripta, que es la pirámide, hay un segundo sepulcro, habitación del doble, que se encuentra al pie mismo de todas ellas, donde están sus estatuas.

Un tercer elemento ha sido reconocido en el conjunto monumental de las pirámides, como ya era de esperar, dado el carácter religioso de los faraones, y éste es el templo para el culto popular del soberano, divinizado después de su muerte.

La teoría de las pirámides propone, para el sistema monumental del sepulcro de un faraón de las primeras dinastías, estos tres edificios indispensables:

1º, el túmulo para el sarcófago, o pirámide propiamente dicha, con su cámara funeraria y una pendiente apropiada para la ascensión a Ra;

2º el sepulcro exterior, habitación para el doble, donde se le encuentra reproducido en escultura, como sucedía también en las mastabas; y,

3º, el templo para el culto del monarca divinizado, que acostumbra a estar un poco más lejos y unido a la pirámide por una avenida monumental.

La colosal figura de la esfinge, de cabeza humana y cuerpo de león, de 70 metros de longitud y 20 metros de altura, se levanta junto a las pirámides de Gizeh.

Para labrarla, aprovecharon un montículo de caliza de la llanura, que se completó con grandes bloques, pero las arenas del desierto la cubren en su mayor parte, escondiendo un santuario que en la época romana se improvisó en el seno del monstruo.

La verdadera significación de esta figura durante mucho tiempo ha sido un enigma. En un principio se creyó que estaría dedicada a Harmakhis, o el Sol de levante, porque la cabeza mira hacia Oriente; actualmente se cree que representa al faraón Kefrén, junto a cuya pirámide se encuentra.

Ha sufrido mutilaciones, ésto agranda todavía más sus ojos, fijos, abiertos. Esta mirada lejana del monstruo esculpido hacia el año 2800 a.C., clavada en el horizonte por donde sale el sol, ha motivado que el romanticismo moderno se haya complacido en ver en esta gigantesca escultura el misterio de las grandes preguntas sin respuesta.

El manto que la esfinge lleva en la cabeza es el klaft, que ostentan siempre las estatuas reales de los faraones.

Tuesday, October 03, 2006 11:23:00 AM  

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